sábado, 11 de julio de 2015

Biografia Corta de Galileo Galilei

Astrónomo y físico italiano. Hijo de Vincenzo Galilei, nació el 15 de febrero de 1564 en Pisa. Cursó sus estudios superiores en la Universidad de Pisa. En 1583, antes de finalizar sus estudios, enunció la ley de las oscilaciones del péndulo. En 1588, obtiene una cátedra de matemáticas en la Universidad de Pisa, donde enseña de 1589 a 1592 y expone su teoría de que todos los cuerpos caen con la misma velocidad. El descubrimiento es acogido como una herejía entre los aristotélicos y abandona Pisa.

En 1592 ocupó la cátedra de matemáticas en la Universidad de Padua, donde permaneció 18 años. En 1609 inventó un telescopio, según el modelo de Hans Lippershey, con el que llegaría a la serie de descubrimientos astronómicos que sentarán la base de sus futuras investigaciones. Al año siguiente descubre tres satélites de Júpiter y afirma que no están fijos, sino que giran alrededor del planeta.

El descubrimiento de los denominados por él mismo “planetas mediceos” se dio a conocer poco después en el Sidereus nuncius. También, gracias al telescopio, demostró la configuración no plana de la superficie lunar y deduce la rotación del Sol por manchas solares observadas en el transcurso de sus trabajos. A raíz de todo ello obtiene, por medio de Cosimo, su protector, gran duque de Toscana, el cargo de matemático del Estudio de Pisa. Comprobó también que la Vía Láctea es un conjunto de estrellas, descubrió los anillos de Saturno y las fases de Venus en su movimiento alrededor del Sol.

En 1610 es invitado por el gran duque de Toscana a trasladarse a Florencia, donde permanece en calidad de filósofo y matemático de su corte. En una carta a Castelli (discípulo suyo), en 1613, defiende la doctrina copernicana. Por esta época, la Inquisición romana condena la tesis del movimiento de la Tierra y reafirma la inmovilidad del Sol. En un viaje que Galileo hace a Roma, defiende su teoría. Poco después es invitado a comparecer ante la Santa Inquisición y el 26 de febrero de 1616 lo obligan a que deje de enseñar y defender las doctrinas copernicanas.

A pesar de la promesa hecha en la Inquisición, Galileo continúa sus investigaciones, sin abandonar los presupuestos copernicanos, y en febrero de 1632 publica el Diálogo sopra i due massimi sistemi del mondo. Cuando contaba con 70 años de edad, recibió una citación del papa Urbano VIII para comparecer ante el Santo Oficio en Roma. El proceso se prolongó hasta el 22 de junio de 1663, y después de un sinfín de discusiones se ve obligado a abdicar de sus convicciones científicas.

A pesar de su juramento, es confinado a su casa de campo en Arcetri, cerca de Florencia. La fatiga y las enfermedades en la vista y oídos no derrotaron al infatigable científico, que prosiguió su labor ardorosamente. Producto de ello es su importante descubrimiento astronómico de la rotación de la Luna, en 1637. Un año más tarde escribió, entre otras obras, los Dialoghi delle nuove science. Es importante, aparte de los libros y a mencionados, il saggiatore, en respuesta a unas críticas hechas contra él por Lotario Sarsi.
Galileo es el principal iniciador del espíritu y de los métodos de la ciencia moderna con sus formulaciones matemáticas de los fenómenos naturales, asequibles a la observación y la experiencia. Este ilustre hombre murió en Arcetri el 8 de enero de 1642.

viernes, 10 de julio de 2015

Biografia de Francisco de Quevedo y Villegas

De familia noble proveniente de Santander, descendiente de los ricos hombres de Castilla, Francisco de Quevedo nació en Madrid en el mes de septiembre de 1580. A tierna edad perdió a su padre, y algún tiempo después, cuando su educación no estaba aún terminada, falleció también su madre, que pertenecía a la alta servidumbre de la infanta Isabel Clara Eugenia, hija de Felipe II.

En la Universidad de Alcalá Henares aprendió Quevedo el griego y el latín, y estudió con tanto ardor las lenguas arábiga, hebrea, francesa e italiana, que llegó a expresarlas con admirable perfección. Aun no contaba con 15 años cuando fue graduado en teología, y a los 23 era la admiración de sus maestros. Conoció también Quevedo, como pocos, la moral y la política, desde el punto de vista científico; dedicó especial atención a la lectura de los santos padres y a la de la Sagrada Escritura, que le permitieron escribir notables obras teológicas y morales.

En su juventud se dejó llevar por su afición a la poesía, y dieron fama al novel ingenio sus letrillas. Estudiante en Alcalá, hirió de muerte a un compañero que censuró sus actos; en Italia ultrajó a los maridos y los hirió después. A los 5 9 años, creía que podía hacer las mismas cosas que en su juventud. En España escapó afortunadamente de cadenas y calabozos; pero una de ellas fue causa de la persecución que le llevó al sepulcro. Quevedo tenía entrada en palacio, amistad con palaciegos y nobles, y trato con el Estado llano y la plebe; pero, sobre todo, trabó especial amistad con don Pedro Téllez de Girón, duque de Osuna, que en 1609 regresó de las campañas de Flandes, y el año siguiente fue nombrado virrey de Sicilia. Dos años después (1615), el parlamento de Sicilia le eligió embajador ante Felipe III. Quevedo hizo el viaje por mar hasta Marsella, donde desembarcó felizmente, pero en Montpellier fue preso por los hugonotes, que al cabo de tres días lo soltaron y padeció tres prisiones más antes de entrar a España.

Gracias a sus artes consiguió el nombramiento de virrey de Nápoles a favor del duque de Osuna, el recto gobernante que mereció el sobrenombre de “El Grande”.

Deseoso el duque de Osuna de batir el insoportable orgullo de Venecia, envió a Quevedo con la misión delicada de trasladarse, con el mayor secreto, a Venecia para estudiar con el embajador la forma de asegurar la tranquilidad de Lombardía y salvar sus intereses.

Las intrigas del duque de Uceda enfriaron la amistad del duque de Osuna con Quevedo; pero cuando aquél, desposeído de su cargo, calumniado y sometido a un proceso, volvió a España, el gran escritor se puso resueltamente de su parte; esto le valió ser encerrado en Uclés y después recluido en la Torre de Juan Abad, donde permaneció hasta la muerte de Felipe III. Ahí escribió las poesías más burlescas y de mayor Vida de hombres célebres 43 chanza que hay en sus obras y describió la deshecha borrasca de los favoritos del rey. Y terminó sus sueños.

El conde duque de Olivares, favorito del nuevo rey Felipe IV, llamó a Madrid al gran poeta, que también le había hecho blanco de sus sátiras, y le ofreció puestos tan importantes como el de embajador de Venecia, pero Quevedo los rehusó, aceptando en cambio, el cargo de secretario del rey. Excitado a escribir una comedia para obsequiársela a los reyes en la noche de San Juan, compuso la titulada Quien más miente, medra más, salpimentada de pullas contra el matrimonio, que se representó aquella noche. Pero aquella comedia no hizo más que irritar a las damas de palacio, las cuales se conjuraron para vengarse de Quevedo. Mas lo que no pudieron conseguir las intrigas y conjuras féminas, lo alcanzó la modestia y juventud de doña Esperanza de Aragón, a quien conoció Quevedo en Cetina, y de la cual quedó tan prendado que hizo cuanto pudo para apresurar la fecha de su casamiento. Desgraciadamente aquella unión fue muy corta, ya que su mujer murió a los ocho meses de contraer matrimonio; entre tanto, la popularidad inmensa que había alcanzado el sublime poeta, estuvo por encima de las críticas de aquellos malos escritores.

Más en los primeros días de diciembre de 1639, al sentarse a la mesa del conde, duque de Olivares, éste halló en una servilleta un memorial en verso que denunciaba los males públicos y solicitaba la medicina. Se supuso que lo había escrito Quevedo, y Olivares creyéndose perdido, decretó el exterminio del poeta. La noche del 7 de diciembre de dicho año, lo registró y tomaron las llaves de su hacienda, y sin permitirle tomar nada, lo encarcelaron con el pretexto de que estaba el satírico vendido a los franceses.

Furioso el conde duque hizo que de un piso alto bajara el poeta, aun oscuro y húmedo calabozo, abierto debajo de tierra y de un río, donde el gran escritor estuvo a punto de perecer de hambre y de frío. Además, abierta una pierna por la humedad y gangrenadas tres heridas, no tuvo cirujano, teniendo que cauterizarlas con sus propias manos. Cuatro años después caía el conde duque de Olivares y Felipe IV, a instancias del duque de Medinaceli, devolvía la libertad al anciano poeta. Quevedo se trasladó nuevamente a la Torre de San Juan Abad, con la esperanza de hallar algún alivio en aquel clima templado; pero un invierno tan riguroso como jamás se había conocido en esa época, aumentó su dolencia y, en busca de médicos y medicinas, se hizo trasladar a Villanueva de los Infantes, donde murió el 5 de septiembre de 1645.

Biografia Corta de William Shakespeare

Dramaturgo y poeta inglés. Nació en Stratford-upon-Avon en abril de 1564. Durante la segunda mitad del reinado de Isabel I (1558-1603) asiste Inglaterra al auge de su literatura, y particularmente de su teatro. Por encima de cualquier otro autor, ocupa un lugar de máxima importancia en la historia de la literatura inglesa y universal.

Nació en el seno de una familia humilde, aunque de noble estirpe. Su padre trabajó la mayor parte de su vida como carnicero, lo que no quitó que conservara el blasón familiar: un brazo empuñando una lanza. William trabajó en el matadero-carnicería desde muy joven, dedicándose con interés, al mismo tiempo, a la lectura. A los diecisiete años compuso su primera cuarteta. Según asegura Víctor Hugo, esa misma noche conoció en una reunión de jóvenes amigos a Ana Hathaway, ocho años mayor que él, con la que se casaría poco después.

En 1583 nació su hija Susan y en 1585 sus gemelos Judith y Hamlet. Abandonó después a su familia y marchó de su población natal. Nunca más volvería a saber de su esposa. Trabajó como maestro de escuela, escribiente de un procurador y hasta fue cazador furtivo. Detenido por esta actividad, encarcelado y procesado, huyó a Londres, donde su primera ocupación fue la de cuidar caballos a las puertas de los teatros.

Poco después consiguió el empleo de traspunte en el teatro Black-Friars, el más concurrido de Londres. En 1587 pasó de apuntador a las tablas como comparsa y posteriormente como cómico. Siendo actor, comenzó a frecuentar algunas tabernas donde pudo relacionarse con autores de cierta fama. Conoció a Decker, a Symon Forman y a sir Walter Raleigh, entre otros. Paralelamente, Shakespeare no había dejado de cultivar sus lecturas, entre las que destacaba la de Montaigne.

En 1589 escribió su primera obra dramática, Pendes, y dos años después, El rey Enrique VI. Su teatro no supuso una innovación, pero sí la conclusión de los esbozos que ya habían sido iniciados por anteriores autores; la conclusión genial y definitiva de un tipo de dramaturgia que apenas comenzaba a aflorar. La mezcla de elementos cómicos y trágicos, la utilización del verso blanco, la conjunción de la prosa y las formas poéticas de una misma obra y tantos otros factores literarios que escandalizaron a los espectadores de incuestionable sabiduría artística e insuperable cultura clásica, habían sido ya preludiadas por autores como Richard Edwards. Pero Shakespeare fue quien los perfeccionó y asumió en profundidad para darles un sentido plenamente innovador, casi revolucionario, e indudablemente magistral.

En 1593, escribe La fierecilla domada; en 1595, Timón de Atenas; en 1596, Macbeth; en 1597, Cimbelino; en 1598, Los dos hidalgos de Verona, Bien está lo que bien acaba, Sueño de una noche de verano, El mercader de Venecia, etc. En 1599, Romeo y Julieta. En 1602 concluyó Otelo y, un año después, Hamlet, Julio César, en 1604; El rey Lear, en 1607; Antonio y Cleopatra, en 1610 y, en 1611, Enrique VIII, Cuento de invierno y La tempestad.

Sus obras no siempre se representaron inmediatamente después de componerlas. Los estrenos se preparaban, sin embargo, rápidamente, ensayando sobre el manuscrito por falta de tiempo para hacer copias. Ello ha ocasionado la pérdida de prácticamente todos los originales.

En 1607, el rey le concedió la dirección y explotación del Black-Friars, así como una participación en las ganancias del Globe Theatre, el más importante de Londres. Pero, el censor Chamberlain no dejó de causar problemas a Shakespeare. Prohibió la publicación de sus obras y dificultó algunos de sus estrenos. A pesar de todo, el teatro de Shakespeare no dejó de guardar una carga satírica y crítica contra algunos aspectos de la sociedad de su tiempo.

En 1613, decidió retirarse a su casa de Stratford-on-Avon. Su situación económica había empeorado y se vio obligado a hipotecar; pese a todo, a partir de este año vivió hasta su muerte en New-Place, retirado por completo de su actividad literaria.

A su muerte, ocurrida el 23 de abril de 1616, su obra cayó en el olvido. En el siglo XVIII algunos autores hacen aparecer obras del gran dramaturgo, apropiándose de ellas y, hacia 1728, Voltaire llevó a Francia el legado de Shakespeare sólo para que sirviera de burla. Finalmente, Garrick rescató en Inglaterra al gran genio, con lo que se inició su revalorización.

jueves, 9 de julio de 2015

Biografia de Miguel Cervantes Saavedra

Escritor español; cumbre de las letras españolas y uno de los grandes nombres de la literatura universal. Nació en Alcalá de Henares el 29 de septiembre de 1547, siendo el cuarto hijo de los siete que tuvo don Rodrigo de Cervantes, médico ambulante, y de doña Leonor Cortinas, de noble familia aunque venida a menos. Cursó estudios en Sevilla y Salamanca, y en Madrid asistió a las lecciones de gramática de Francisco del Bayo; fue discípulo de López de Hoyos en 1569, quien regentaba el estudio de humanidades de Madrid; es en esta época cuando se dio a conocer como poeta.

Su espíritu aventurero le llevó a Italia como camarero del cardenal Acquaviva. Allí se alistó en el ejército y participó en numerosas batallas. Estando a bordo de la galera Marquesa, de la Liga Pontificia española, genovesa y veneciana, al frente de un puesto de peligro en el combate de Lepanto en 1571, recibió dos arcabuzazos en el pecho y otro en la mano izquierda, quedando así inutilizada ésta para el resto de sus días. Siguió como soldado y, en 1575, cuando regresaba a España en la galera Sol, ésta fue apresada por los turcos, sufriendo cautividad durante cinco años y medio en Argel, siendo finalmente liberado por los padres trinitarios tras pagar un rescate de 500 escudos de oro.

Durante su cautiverio compuso algunas de sus comedias y entremeses especialmente su batalla naval, Los tratos de Argel, La gran turquesa y La gran sultana. De regreso a España, se instaló en Madrid y se le encomendó una misión reservada en Oran. Participó en las campañas de Portugal e Islas Terceras. Ya de nuevo en Madrid alrededor de 1584 tuvo una hija natural, Isabel. Y ese mismo año contrajo matrimonio con Catalina de Salazar. Dedicado en esta época a la literatura, Publica su novela pastoril La Galatea, y estrena algunas comedias que no tienen éxito: Los tratos de Argel, La Numancia y La confusa.

Continuó escribiendo para el teatro hasta 1587, pero éste no le daba para vivir y es entonces cuando entra al servicio del Estado, recorriendo Andalucía como cobrador de impuestos y aprovisionador de la Armada Invencible que Felipe II preparaba para la guerra contra Inglaterra. Sin embargo, un error de cuentas cometido por u n ayudante suyo le llevó a la cárcel de Sevilla en 1597, donde pasó tres meses, y donde conoció a Mateo Alemán, autor de la novela picaresca Guzmán de Alfarache. Durante su estancia en Anda lucía escribió numerosos sonetos y varios entremeses; suponiendo que es en Sevilla donde comienza a escribir el famoso Quijote.

Se traslada a Valladolid con la corte y, en 1604, hace gestiones para publicar la primera parte del Quijote, que aparece al año siguiente. Allí fue detenido nuevamente por creérsele responsable de la muerte del caballero don Gaspar de Ezpeleta, cuyo cadáver apareció en la puerta del domicilio del novelista, pero tanto él como su familia fueron absueltos.

En 1608, separado ya de su mujer, se instaló en Madrid con el resto de su familia. Dedicándose por completo a la vida literaria, en donde da por finalizada su novela La española inglesa, aunque su fama en España y en el extranjero es grande, vive en la miseria. En 1609 fue recibido en la Congregación de Indignos Esclavos del Santísimo Sacramento, y en 1613 profesó como hermano de la Orden Tercera de San Francisco.

Ese mismo año aparecen sus doce Novelas Ejemplares, clasificadas en tres grupos: las novelas de lances de amor y de fortuna, La gitanilla, La ilustre fregona, Las dos doncellas, El celoso extremeño; un segundo grupo, de cuadros satíricos de costumbres, Rinconete y Cortadillo, El coloquio de los perros; y un tercer grupo, de proverbios en forma novelada, El licenciado Vidriera.

El 23 de abril de 1616 le sobrevino la muerte, aquejado de una afección cardiaca. Ese mismo día muere también William Shakespeare. Cuatro días antes, había terminado su novela Los trabajos de Persiles y Sigismunda.

Pero sin duda alguna, la obra maestra de Cervantes y una de las creaciones cimeras de la literatura universal, traducida prácticamente a todos los idiomas, es El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, cuya primera parte aparece en 1605 y la segunda en 1615; la intención del autor con esta obra fue la de desprestigiar los libros de caballerías; a pesar de esto, los críticos han visto en el Quijote todo un símbolo de la humanidad.

La trascendencia tanto de la figura de Cervantes como de su obra El Quijote es tal, que se creó el Instituto Miguel de Cervantes, donde se dieron ideas para la organización de la ruta de Don Quijote, la Cátedra, la Casa y el Museo Cervantes. Actualmente, cada año se otorga el Premio Cervantes de literatura para escritores en lengua castellana.

domingo, 28 de junio de 2015

Biografia de Hernan Cortez

En el año de 1500, un joven pasajero procedente de España desembarcaba en el Puerto de Darién sin objeto determinado, pero ávido de adquirir gloria y fortuna en las frecuentes exploraciones de los países recientemente descubiertos, de nombre Fernando o Hernando y más comúnmente llamado Hernán Cortés. Había nacido en Medellín en el año de 1485; de padres nobles, pero muy pobres económicamente.

Estudió humanidades, bajo cuya denominación se entendía en aquel tiempo literatura y filosofía, además de graduarse en derecho en la Universidad de Salamanca. Gracias a la protección de su pariente Nicolás de Obando, gobernador de las islas españolas, figuró en algunas expediciones dirigidas a explorar aquellos remotos países. Formó parte, entre otras, de la que capitaneaba Diego Velázquez, con quien marchó a Cuba.

Casi al mismo tiempo que regresaba a Cuba la expedición bajo las órdenes de Velázquez, gobernador de la isla, hacía lo propio otra que, al mando de Juan de Grijalva, intrépido soldado y excelente marino, había ¡do a explorar los mares del golfo de Yucatán llevando consigo gran cantidad de oro y la noticia de la existencia en aquellas regiones de un gran imperio, tan rico como civilizado.

Tan pronto como se pudo, el gobernador organizó otra expedición. Hernán Cortés, que a la sazón vivía en Santiago de Cuba en compañía de doña Catalina Juárez, su esposa, a quien la historia califica de hermosa, fue nombrado capitán de ella.

Receloso Velázquez y dando oídos a los envidiosos y descontentos, quiso impedir la marcha de Cortés, pero éste reunió su tropa sigilosamente en el muelle y con ella se embarcó, sin esperar la aurora el 18 de noviembre de 1518. El gobernador de Cuba conocía perfectamente a Cortés y sabiendo que por la fuerza nada adelantaría, no se atrevió a perseguirlo.

Removiendo obstáculos, arrollando a sus enemigos, difundiendo la luz del Evangelio y derribando ídolos, caminó Cortés triunfante hacia la capital de México. Entrando en el río de Tabasco (Grijalva) pensó llegar a la ciudad de este nombre, donde creía ser recibido amistosamente como lo fuera Grijalva antes que él, pero no sucedió así. Fue entonces cuando se apresuró a tomar posesión de aquellos territorios en nombre del rey de España y mandó edificar junto a la costa, la fortaleza de la Vera Cruz. Prosiguiendo su marcha los conquistadores, vencen a los tlaxcaltecas, que eran una república independiente y los convierten en sus aliados contra Moctezuma, el emperador de México.

Moctezuma, sentado en un sillón de oro, colocado en unas andas de igual precioso metal, salió al encuentro del conquistador y con él entra en la magnífica capital, población de 20 mil casas, guarnición numerosa, disciplinada y práctica en las artes de la guerra. Y aunque el emperador da al conquistador todo género de satisfacciones, Cortés pone en sus manos unos grillos al poderoso Moctezuma y lo lleva preso al cuartel de los españoles.

Poco tiempo después llegó a México el teniente de Velázquez, Pánfilo de Narváez, seguido de 1,400 hombres con objeto de aprisionar a Cortés, llevarlo a Cuba y someterlo al fallo de un consejo. El conquistador, dejando en la capital parte de sus fuerzas, salió al encuentro de Narváez con sólo 250 soldados, sorprendiéndolo y derrotándolo sin esfuerzo.

Cuando regresó a la ciudad se encontró con la sorpresa de que los mexicanos aprovecharon su ausencia, teniendo sitiado el cuartel de los españoles. Moctezuma se asomó a la ventana para arengar a los suyos; en aquel instante una piedra le dio en la cabeza. Poco después, los mexicanos al saber que había muerto su emperador, proclamaron a un hermano de Moctezuma, llamado Cuitláhuac.

La sangre volvió a correr por las calles de México y Cortés, que veía caer a sus soldados sin poder evitar el destrozo, decidió abandonar la ciudad. Algún tiempo después recibió algunos refuerzos de España, y al frente de 3,000 soldados y de un cuerpo auxiliar de 10 mil hombres que le dieron los tlaxcaltecas, volvió sobre la capital del imperio. Para entonces, Cuitláhuac había muerto de viruela, sucediéndole en el trono un sobrino de Moctezuma, llamado Cuauhtémoc.

El nuevo emperador, que era joven y tenía instintos bélicos, se preparó para la guerra, pero fue vencido y hecho prisionero por Cortés, quien al cabo de tres años de cautiverio y de haberlo sometido al tormento, lo mandó ahorcar acusándolo de haber tomado parte en una conspiración. El 13 de agosto de 1521, México quedó definitivamente en poder de España.

Sus conquistas y nuevos descubrimientos valieron a Cortés el nombramiento de capitán general de la Nueva España, inmensos territorios y un recibimiento triunfal en Toledo, donde le esperaba Carlos V.

Cierto día en que el rey salía de su palacio, se acercó al estribo de su carroza un caballero de luenga y poblada barba blanca; se trataba de Hernán Cortés que, pobre y desvalido, moriría poco después.

Falleció en 1547 en Castilleja de la Cuesta, cerca de Sevilla. Para vivir eternamente, como dice un historiador y por la fama de sus hechos, su cuerpo fue trasladado a América, donde actualmente descansa.

sábado, 27 de junio de 2015

Biografia Corta de Leonardo da Vinci

Pintor, humanista e inventor italiano, arquetipo del "hombre universal". Nació en Vinci el 15 de abril de 1452. Fue hijo "natural" de un burgués, Piero di Antonio da Vinci y de una tal Catalina, que posteriormente contraería matrimonio con persona distinta al padre de su hijo. Pasó toda su infancia en la casa paterna. La familia se trasladó a Florencia alrededor de 1469, año en que el artista está ya documentado en el taller de Andrea del Verrocchio, junto a futuros grandes pintores, como Botticelli, Perugino, Ghirlandaio, etc.

En 1472 consta ya como miembro del gremio de pintores, aunque continúa trabajando en el taller de su maestro hasta 1476. Allí pinta, según Vasari, la figura de un ángel en el Bautismo de Cristo de Verrocchio (Uffizi, Florencia). No obstante, su primera obra cierta es un dibujo de 1473, Paisaje (Uffizi).

El primer periodo de la obra de Leonardo se desarrolla en Florencia, desde la salida del taller de Verrocchio hasta 1482. De esta época juvenil son el Retrato de Ginebra dei Venci (1474-1476, National Gallery, Washington); Anunciación (1478, Museo del Louvre); Muerte en la horca de Bernardo di Bandino Baroncelli, asesino de Giuliano de Médicis (dibujo de 1479, Museo Bonnat, Bayona); San Jerónimo (1480, Pinacoteca Vaticana) y la tabla contratada para la iglesia de San Donato de Scopeto, que nunca llegaría a acabar. Se trata de la Adoración de los Magos (1481, Uffizi) donde, además de una renovación total de la iconografía, emplea fórmulas nuevas que habían de ser imitadas continuamente. En 1480 se emancipó de sus padres y entró al servicio de Lorenzo de Médicis, el Magnífico.

A principios de 1482, o tal vez en fecha más temprana, Leonardo dirige una carta a Ludovico el Moro. En ella pondera su capacidad en diversos aspectos de las artes y de las ciencias y le ofrece sus servicios, que son aceptados. Parece que el motivo principal es la fundición de un monumento ecuestre a Francesco Sforza, en el que ha de ocuparse durante quince años y que, por las vacilaciones y el perfeccionismo del artista, nunca llega a concluirse.

En la evolución de este periodo es importante su amistad con el humanista Bernardino Zenale quien, seguramente, le hizo meditar sobre problemas pictóricos como el claroscuro o la perspectiva aérea. El 25 de abril de 1483 comenzó, en colaboración con otros dos pintores, La Virgen de Las Rocas (Museo del Louvre), uno de los más altos ejemplos de la composición cerrada renacentista y del esfumado leonardesco. De esta obra, que fue pasada a lienzo a principios del siglo xix, hay una réplica más tardía (National Gallery, Londres).

Hacia 1497, y para el refectorio de Santa María delle Grazie, pinta el fresco de La Santa Cena, hoy muy maltratado por el tiempo, diversas agresiones y, sobre todo, por la propia técnica del pintor que ensayó nuevos aglutinantes que se han mostrado muy poco estables. Tras la caída de Ludovico el Moro y la conquista de Milán por Luis XII de Francia, Leonardo dejó la ciudad (1499).

Se dirigió primero a Mantua, donde retrató a Isabel de Este. Se trata en realidad de un boceto sobre cartón, realizado al carbón con pastel (1500, Museo del Louvre), preparatorio para el retrato definitivo, que nunca llegó a realizar. A continuación estuvo en Venecia y, por fin, se estableció de nuevo en Florencia. Allí realizó al carbón para Santa Ana, La Virgen y el Niño (National Gallery, Londres). En 1502 se trasladó a Roma, donde estuvo al servicio de César Borgia, ocupándose de temas de arquitectura e ingeniería militares durante las campañas de éste en el norte de Italia. En la primavera de 1503 se encuentra de nuevo en Florencia y emprende la realización del carbón para la Batalla de Anghiari, hoy totalmente perdido. No obstante, la conocemos por copias parciales del cartón, realizadas por diversos pintores. Pertenece a la misma época del celebérrimo retrato de la Mona Lisa o La Gioconda (Museo del Louvre), cuya influencia en el retrato del Renacimiento fue decisiva y del que existen varias copias (Museo del Prado, etc.). También por entonces trabaja en una famosa Leda, hoy perdida pero transmitida por las copias de sus seguidores.

El 9 de julio de 1506 murió su padre. Por esas fechas realizó un viaje a Roma y pintó, probablemente, el Baco (Museo del Louvre), aunque parte de la crítica lo considera posterior. Antes de terminar el año volvió a Milán al servicio de Carlos II de Chaumont, mariscal de Amboise, nombrado por Luis XII de Francia, gobernador del ducado. En septiembre de 1507, por motivos de una herencia, pasó seis meses en Florencia. Regresó a Milán en julio de 1508. Allí se consagró preferentemente a estudios matemáticos y geológicos. Realizó importantes estudios de anatomía. Trabajó en los dibujos preparatorios para el Monumento ecuestre a dan Giacomo Trivalzio (Windsor Castle, Londres) y continuó su preparación para La Virgen, el Niño Jesús y Santa Ana, que conservó hasta su muerte (National Gallery, Londres). El 24 de septiembre de 1513, Leonardo, con dos discípulos, marchó a Roma para entrar al servicio de Giuliano de Médicis, hermano de León X. De este periodo es el magnífico y desconcertante San Juan Bautista (Museo del Louvre).

El 17 de marzo de 1516 murió Guliano y Leonardo aceptó la hospitalidad de Francisco I de Francia en el castillo de Cloux (Amboise). Allí continuó sus estudios técnicos y científicos. Otorgó testamento el 23 de abril de 1519 y falleció el 2 de mayo. Fue sepultado, según sus deseos, en el claustro de la iglesia de Cloux. Más tarde, durante las guerras de religión, se dispersaron sus cenizas.

Leonardo fue precursor de muchos inventos y un gran observador de la naturaleza, que profundizó en numerosas materias: geología, astronomía, teoría de la pintura, etc. Sólo parte de su inmensa obra ha llegado hasta nosotros a través de las miles de páginas de sus códices: Códice atlántico (Biblioteca Ambrosiana, Milán); Láminas de anatomía (Windsor Castle, Londres); Diseños del vuelo de los pájaros (Biblioteca Ambrosiana, Milán); Tratados de fortificación, estática, mecánica y geometría (Biblioteca Nacional, Madrid).

viernes, 26 de junio de 2015

La Biografia de Cristobal Colon

Nació entre los años 1450 y 1451 según los documentos últimamente descubiertos en Génova. El padre de Colón ejerció el oficio de cardador (limpiador) de lana, que era en su tiempo una profesión liberal y casi noble, y como la fortuna le fue adversa, tuvo que emprender algunos pequeños negocios, tales como un establecimiento de quesos y otros semejantes para proporcionarse medios de subsistencia.

Cristóbal, que no sentía ninguna vocación por el oficio de su padre, sabía leer y escribir siendo aún muy niño; después aprendió latín, aritmética, dibujo y pintura. Concurrió algún tiempo a la Universidad de Pavía, donde, siguiendo su inclinación por las ciencias útiles para la vida marítima, estudió geometría, geografía, astronomía y el arte de navegar.

Entró al servicio de un famoso marino, que combatía a menudo con los turcos y venecianos, y a su lado se perfeccionó en el arte de la navegación, acostumbrándose a los peligros de las guerras.

Fue un desastre lo que arrojó a Colón a las islas de Portugal, donde podría realizar sus grandiosos proyectos. Cristóbal Colón se casó con la hija de Bartolomé Perestrello, colonizador y gobernador de Puerto Santo, y con éste pasó a aquella isla, donde le sería más fácil dedicarse a los estudios de su preferencia.

Muerto su suegro, Colón estudió los papeles, mapas, diarios y apuntes que dejó aquel distinguido navegante. Se naturalizó en Portugal y tomó parte en varias expediciones por la costa de Guinea, adquiriendo así mayor práctica de la navegación.

Habitó algún tiempo en la Isla de Puerto Santo, donde su mujer tuvo un hijo al que llamaron Diego y allí, frente a la inmensidad del océano, debió germinar en su mente la idea de encontrar la India navegando hacia Occidente. Las noticias que recibía de los viajeros que llegaban de Guinea, los relatos de los navegantes portugueses y el examen de la obra de Pedro de Ailly, en que se afirmaba la existencia de desconocidas tierras en Occidente también fueron poderosos motivos.

Para entonces ofreció sus servicios a Juan II, quien acababa de subir al trono de Portugal, para llegar a las Indias por la vía de Occidente. El rey sometió el proyecto a una comisión de astrónomos que lo rechazó unánimemente como absurdo. Viudo ya Colón, cargado de deudas y careciendo de lo más necesario para la vida, salió secretamente de Lisboa para dirigirse a España, donde comenzó una dolorosa peregrinación pidiendo ayuda para su proyecto, sin obtener mejores resultados que en Portugal.

Volvió a España después de algunos viajes, donde a fuerza de instancias y súplicas, supo inspirar al alma grande de Isabel la Católica. Consiguió, al fin, después de la conquista de Granada, que se le confiara una escuadrilla compuesta de tres carabelas: la "Santa María", la mayor de todas, mandada por el propio Colón que había sido nombrado almirante; la "Pinta", la más ligera, a cargo de Martín Alonso Pinzón, y la "Niña", de velas latinas al mando de Vicente Yáñez Pinzón.

El 13 de agosto de 1492 partió la escuadrilla de Puerto de Palos en un viaje tan largo. La madrugada del viernes 12 de octubre de 1422, se descubría, no las Indias que buscaba Colón, sino un nuevo continente, que después se llamó América.

El viaje de vuelta fue más desgraciado que el de ida y Colón, obligado por la dureza de los temporales, tuvo que desembarcar en las Azores. Otra tempestad le obligó a arribar a Lisboa y, como si no bastaran los obstáculos opuestos por la naturaleza, estuvo cerca de ser asesinado en Portugal. Finalmente llegó a España el 15 de marzo del mismo año, donde recibieron a Colón con gran júbilo. De inmediato se puso en camino hacia Barcelona para encontrarse con los reyes.

A mediados de abril llegó Colón a Barcelona. Aquel mismo año, emprendió el segundo viaje, en que descubrió Jamaica, Guadalupe y otras islas, y exploró Cuba, comenzando así la colonización. Tres años empleó en su segundo viaje, regresando a España en 1496.

Para 1498 volvió a los países descubiertos. Recorrió las costas de América, desde el Orinoco hasta Caracas y tuvo que reprimir sediciones y enviar a España a varios descontentos que dieron lugar, con sus calumnias, a las acusaciones de sus enemigos y de los envidiosos. Los reyes católicos decidieron nombrar al comendador don Francisco de Bobadilla para que investigara todo lo que fuera cierto acerca de que Colón practicaba la barbarie. Aquel hombre violento y brutal cometió la infamia de enviar a Europa preso y cargado de cadenas al gran navegante, a quien España debía un nuevo mundo. Ni Fernando ni Isabel aprobaron el proceder de Bobadilla; mandaron que Colón fuera puesto de inmediato en libertad.

Aún pudo Colón emprender un nuevo viaje en 1502, pero, como le fue prohibido tocar tierra en la Nueva España, se vio obligado a vagar por aquellos mares que descubriera su audacia, sin tener un asilo en aquel lugar, cuya existencia sólo él había presentido. Obligado por las tempestades y no pudiendo refugiarse en ningún puerto amigo tuvo que hacerlo en una de las bahías de Jamaica. Cuando regresó a España había muerto su protectora, la reina Isabel, por tanto, don Fernando no hizo caso de sus súplicas y reclamaciones, y el descubridor de América murió en Valladolid el 20 o 21 de mayo de 1506, ignorante de la verdadera grandeza de su descubrimiento.